El aceite esencial de lavanda se considera uno de los tres aceites básicos de la aromaterapia. Conocido por sus propiedades calmantes, sedantes, hipotensoras (reduce la presión arterial) y analgésicas (relajantes musculares), ayuda a restablecer la armonía y el equilibrio natural del cuerpo. Una de sus principales características es su efecto sobre el sistema nervioso, actuando en casos de dolor de cabeza, insomnio, nerviosismo, estrés, cambios de humor, ansiedad, angustia e irritabilidad, entre otros.
Comentario